The Marzipan Man
- Compañía
- Primeros Pasitos
- Web
-
The Marzipan Man (el hombre de mazapán) evoca con su música el imaginario y espíritu de los cuentos infantiles, esa mezcla fascinante de misterio, ingenuidad y perversión soterrada que hechiza sin remedio a las almas más sensibles. Detrás de sus composiciones se esconden fábulas de animales y cuentos post-modernos llenos de significados ocultos y enigmas indescifrables. Jordi Herrera, cantante y guitarrista de Satellites, es el médium de The Marzipan Man en el mundo real. Él cuenta a quien le quiera escuchar que un día de lluvia, cerca del bosque de Salisbury, se tropezó con el hombre de mazapán.
De aquel encuentro no sabemos mucho más, pero sí sabemos que, a partir de aquel momento, las canciones fueron tomando forma hasta llegar a conformar el repertorio de The Marzipan Man Stories (Primeros Pasitos 2007). Como en una obra de marionetas, en un libro ilustrado o en una historieta dibujada, una a una las historias que cuenta el hombre de mazapán se van sucediendo: la niña de la cinta mágica que sube a la fuente del río, el zorro de orejas puntiagudas que se esconde cuando comienza la temporada de caza, la noche memorablemente oscura en que la realidad se topó con el sueño.
En su segundo disco, The Marzipan Man Adventures (Primeros Pasitos 2011), encontramos una colección de canciones a caballo entre el pop orquestal de dormitorio, la canción popular del País de Nunca Jamás y el folk de ensueño, con importantes giros de música ambiental que beben de la psicodelia de Syd Barret o Kevin Ayers, del glam-rock con toques folk de T.Rex, de las atmósferas otoñales de Nick Drake y de los mundos de fantasía de Lewis Carroll. Y es que Adventures es un disco cocinado casi en su integridad por Jordi Herrera, lentamente y con amor, retocando cada pista y modulando cada melodía durante varios años hasta llegar al sorprendente resultado final. Las sesiones de grabación comenzaron a finales de 2006 en Londres, donde Jordi vivía entonces y culminaron en los estudios Cicely de Palma, el 13 de marzo de 2011.
Entre medias, los conciertos de The Marzipan Man han consolidado su nombre como uno de los más sólidos artistas de dream-folk del momento (si es que existe esa etiqueta: si no, habría que inventarla para él). Cualquiera que le haya visto en directo en sus múltiples formatos sabe de su capacidad para crear ambientes envolventes y sugerentes como si de un joven Bob Dylan cruzado con un Devendra Banhart mediterráneo se tratara. Herrera compone y actúa con la mirada limpia y curiosa del que acaba de llegar y se deja empapar por todo lo que ve a su alrededor, pero con la sabiduría y el criterio que le da su experiencia como artista todoterreno.
Jordi posee el carisma y el magnetismo, ese factor pop que engancha al público y esa voz tan personal que fascina al oyente atento: es uno entre un millón. No lo dejes escapar.